Se marchó, no miró atrás, no dudó.
Sin un simple adiós, no dejó más que recuerdos, se llevo un mar de ilusiones tras de sí.
Se perdió todo plan diferente al de escapar, expiró lo que no tenía como objetivo ser feliz.
Sólo necesitaba tener, por una vez, su apoyo, y su aprobación.
No lo pensó más de una vez, temía poder cambiar de opinión. Se fue con lo puesto, sin avisar, sin preparar nada, solamente dejó una nota en la que, sin interés, escribió: -"Me voy, no sé sí con intención de volver o sin ella, sí con intención de o volver o de quedarme, la idea esta tomada, no hay vuelta atrás."- Acompañada de algo parecido a una sonnrisa.
Dejó sus llaves posadas al lado de la nota, cogió dinero, su DNI las ganas de vivir y poca cosa más, no quería ir demasiado cargada.
Fue entonces cuando se vió en el segundo vagón de un tren con último destino ser feliz, lejos de ponerse las cosas fáciles paró en la quinta parada, en la parada de las ilusiones, la de las cosas que cuesta conseguir pero realmente valen la pena...
