No sé quien soy, no sé donde estoy, no sé como he llegado y tampoco sé si estoy con alguien o estoy sola, si alguna vez he estado con alguien.
El Diccionario de La Real Academia Española define amigo, ga como :
-amigo, ga.
(Del lat. amīcus).
1. adj. Que tiene amistad. U. t. c. s. U. como tratamiento afectuoso, aunque no haya verdadera amistad.
(Del lat. amīcus).
1. adj. Que tiene amistad. U. t. c. s. U. como tratamiento afectuoso, aunque no haya verdadera amistad.
Y amistad como:
-amistad.
(Del lat. *amicĭtas, -ātis, por amicitĭa, amistad).
1. f. Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato.
(Del lat. *amicĭtas, -ātis, por amicitĭa, amistad).
1. f. Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato.
Y creo que ya lo he entendido, que la palabra amiga es una de esas palabras que todos nos empeñamos en demostrar que podemos pronunciar, pero ni si quiera intentamos demostrar lo que significa de verdad, más que nada porque ni si quiera sabemos lo que significa realmente.
Me estaba empezando a acostumbrar a confiar en la gente, en porque no, servir en algún momento como apoyo, como alguien en quien poder confiar, alguien a quien contarle cosas sin recibir a cambio absolutamente nada. Estaba aprendiendo a confiar también yo en la gente, en no buscarle a todo una parte negativa, a no empeñarme en hallar siempre la trampa. Y como siempre, cuando confías totalmente en algo, o en alguien, te la pegas.
Que las personas con las que más confianza tenías son las que más han cambiado hasta el punto de ser irreconocibles para ti. Hasta el momento de no saber en que preciso instante empezó a camiar todo ni tampoco el motivo.
Dudando a su vez, que es lo que ha cambiado, quienes han cambiado, dudando incluso de mi misma.
Pero dicen que la vida son rachas, que hay momentos para todo, que todo termina cambiando, todo menos lo mejor, lo que más vale la pena.
Me estaba empezando a acostumbrar a confiar en la gente, en porque no, servir en algún momento como apoyo, como alguien en quien poder confiar, alguien a quien contarle cosas sin recibir a cambio absolutamente nada. Estaba aprendiendo a confiar también yo en la gente, en no buscarle a todo una parte negativa, a no empeñarme en hallar siempre la trampa. Y como siempre, cuando confías totalmente en algo, o en alguien, te la pegas.
Que las personas con las que más confianza tenías son las que más han cambiado hasta el punto de ser irreconocibles para ti. Hasta el momento de no saber en que preciso instante empezó a camiar todo ni tampoco el motivo.
Dudando a su vez, que es lo que ha cambiado, quienes han cambiado, dudando incluso de mi misma.
Pero dicen que la vida son rachas, que hay momentos para todo, que todo termina cambiando, todo menos lo mejor, lo que más vale la pena.




